Tabatha Lust gime fuerte mientras Jesus Reyes le rompe el coño en el cine
El crujido de los asientos de terciopelo me hizo estremecer, pero no era nada comparado con lo que venía. Jesus Reyes me agarró del pelo con fuerza, obligándome a arrodillarme frente a su verga dura como piedra. 'Chúpame, puta', ordenó, y yo obedecí al instante, sintiendo cómo su polla me llenaba la boca hasta las pelotas. Mis labios se estiraban alrededor de su grosor, y cada vez que la sacaba, un hilo de saliva le colgaba, brillando bajo las luces tenues del cine. Me encantaba cómo me humillaba, cómo me hacía sentir su dueña. Cuando me levantó y me empotró contra la pared, mi falda se subió sola, dejando al descubierto mi coño shaved y mojado. 'Quiero que me folles como a una perra', le supliqué, y él no dudó en clavarme su verga hasta hacerme tocar el cuello del útero. Mis gemidos resonaban en el teatro vacío, mezclándose con el sonido de sus caderas chocando contra mi culo. Me encantaba cómo me dominaba, cómo me hacía rogar por cada embestida. Cuando me ordenó que me pusiera de espaldas y me montara como una yegua, obedecí sin pensarlo, sintiendo cómo su polla me penetraba desde atrás mientras yo rebotaba sobre él. Mis tetas naturales saltaban con cada movimiento, y mis tacones se clavaban en el suelo mientras él me agarraba de las caderas para controlarme. Cuando me dijo que me corriera en su verga, no pude resistirme, y sentí cómo mi coño se apretaba alrededor de su polla mientras me venía. Al final, cuando me obligó a tragarme su leche caliente, solo podía pensar en lo mucho que necesitaba que me follara otra vez.