Graycee Baybee se traga la polla de Nade Nasty hasta ahogarse
La habitación olía a sudor y lujuria, las cortinas medio cerradas dejaban pasar solo un hilo de luz que iluminaba el brillo de mi saliva en la verga de Nade Nasty. Yo ya estaba arrodillada, con las tetas apretadas contra mis rodillas, cuando sentí su mano en mi nuca empujándome hacia adelante. No me esperaba que su polla fuera tan gruesa, pero al primer intento me la metí entera de golpe, sintiendo cómo me llenaba la garganta hasta que los ojos se me llenaron de lágrimas. Él gruñó al ver cómo me atragantaba, pero yo seguí chupando con más fuerza, moviendo la cabeza hacia adelante y atrás mientras mi coño se mojaba más y más. De repente, Nade Nasty me jaló del pelo y me obligó a mirarlo mientras me escupía en la cara, su saliva mezclándose con mis lágrimas. Yo gemí, sintiendo cómo mi boca se llenaba de su sabor salado, y entonces él me empujó hacia atrás para empalarme de una estocada. Mi cuerpo se arqueó al sentir su polla entrando hasta el fondo, y sus dedos se clavaron en mis caderas mientras me embestía sin piedad. Yo grité, sintiendo cómo cada empujón me acercaba más al orgasmo, hasta que de repente Nade Nasty me dio la vuelta y me hizo chupar sus bolas mientras me follaba por detrás. El sonido de su piel chocando contra la mía resonaba en la habitación, y cuando él me ordenó que me corriera, yo no pude evitar explotar en un gemido ahogado, sintiendo cómo mi coño se contraía alrededor de su verga. Justo entonces, Nade Nasty sacó su polla y me llenó la cara de leche caliente, su semen resbalando por mis labios mientras yo seguía temblando de placer.