Chica gótica tatuada descubre polla enorme en mamada pov
La habitación tenía las luces bajas y un colchón tirado en el suelo rodeado de ropa interior negra. Illuz apareció con dreadlocks cayéndole sobre los hombros y la piel llena de tinta oscura que cubría casi todo su cuerpo delgado. Cuando PARACOZ se bajó los pantalones ella abrió los ojos de golpe al ver el grosor que no esperaba para nada. Se arrodilló de inmediato y empezó a chupar con la lengua recorriendo cada vena mientras la saliva le bajaba por la barbilla en hilos espesos. La mamada se volvió más húmeda y ruidosa cuando intentó tragársela entera de golpe y tuvo que retroceder con arcadas que llenaron sus ojos de lágrimas. Él le dio palmadas en el culo pequeño y redondo que resonaron en la habitación mientras ella seguía con la boca abierta y la polla entrando sin parar. La cambiaron a misionero y él le pellizcó los pezones perforados tirando de los aros de metal hasta que ella gimió fuerte y su coño se apretó alrededor de la verga. Cada embestida hacía que su cuerpo se moviera contra las sábanas arrugadas y que su ano se abriera un poco más con cada golpe. Al final PARACOZ se retiró y descargó chorros espesos sobre su cara y sus labios hinchados mientras Illuz los recogía con la lengua. La próxima vez ella quiere probar si puede aguantar dos corridas seguidas sin parar.