Isis Sun chupa la polla de Alan en su apartamento prohibido
El sonido de la puerta al cerrarse resuena en el pasillo vacío mientras ella se muerde el labio, sabiendo que esto está mal pero no puede detenerse. Isis Sun se arrodilla frente a Alan, sus dedos temblorosos desabrochan el pantalón mientras él la mira con esa mezcla de lujuria y culpa que solo hace que su coño se moje más. La polla de Alan está dura como piedra, y cuando ella la saca, el calor de su boca la envuelve de golpe, chupando con fuerza mientras sus ojos se llenan de lágrimas por la profundidad. Él le agarra el pelo, empujando su cabeza hacia abajo hasta que la tiene entera en la garganta, y ella gime alrededor de la verga, el sonido ahogado pero claro. Las manos de Alan se clavan en sus caderas cuando la pone de cuatro patas, su culo perfecto en el aire, y la penetra de una estocada, haciendo que ella arquee la espalda con un grito. El sonido de la carne chocando contra carne llena el apartamento, y cuando él la gira para montarla a horcajadas, sus tetas pequeñas rebotan con cada embestida. Alan se corre dentro de ella con un gruñido, y ella se agarra a sus hombros, sabiendo que esto no puede volver a pasar... pero ya está imaginando la próxima vez.