La morena de tacones se masturba en la piscina antes de que la empotres
Te la encuentras ahí, al borde de la piscina, con esos tacones que le levantan el culo y las piernas abiertas mientras se mete los dedos en el coño mojado. Sabe que no debería, que cualquiera podría verla, pero no puede evitar gemir cada vez que se clava los dedos más adentro. Te acercas sigiloso, sintiendo cómo el corazón le late más rápido cuando nota tu presencia. La agarras de las caderas y la obligas a ponerse a cuatro patas, con el culo en pompa y el coño brillando bajo el sol. Le metes la polla de una estocada, sintiendo cómo sus paredes se ajustan a ti mientras grita tu nombre. Michael Stefano la agarra del pelo y le empuja la cabeza hacia abajo para que te la chupe, tragándose cada gota de pre-cum que le escapa. La pones de espaldas y le comes el coño hasta que se corre en tu boca, pero no es suficiente. La vuelves a empotrar, esta vez contra el borde de la piscina, sintiendo cómo el agua salpica sus tetas mientras la embistes sin piedad. Le metes los dedos en el culo mientras la follas, escuchando cómo suplica que no pares, que se va a correr otra vez. En más de 40 minutos de escena, la llenas de leche caliente, marcando su piel con cada chorro que le pintas en la cara. No hay remordimientos, solo el placer prohibido de haberla usado como tu puta personal.