Nelly Kent se deja chupar la polla del guardaespaldas en el dormitorio
Nelly Kent, la actriz más deseada del momento, no pudo resistirse a la tentación cuando su guardaespaldas la atrapó en el dormitorio con esa mirada de depredador. La polla del tipo era enorme, gruesa y palpitante, y ella no dudó en arrodillarse para chupársela con ganas, sintiendo cómo el calor de su boca la envolvía por completo. Él le agarró el pelo con fuerza mientras ella gemía con la boca llena, moviendo la lengua alrededor de la punta antes de tragársela hasta el fondo. La saliva le caía por la barbilla mientras lo mamaba con desesperación, sintiendo cómo la polla se endurecía más con cada embestida en su garganta. Después de un buen rato de chupársela, él la levantó y la puso a cuatro patas, metiéndole los dedos en el coño mojado antes de clavársela por detrás con fuerza. Las embestidas eran brutales, llenas de gemidos y golpes de carne contra carne, hasta que él se corrió con un gruñido, llenándole el culo de leche caliente. Nelly quedó exhausta pero satisfecha, con la polla del guardaespaldas aún dura y lista para otra ronda.