Nicky Mist chupa la polla de Rocco Bangcock en su habitación
Me arrodillo frente a Rocco Bangcock con mis labios pintados brillando, sabiendo que mi lencería transparente lo está volviendo loco desde que le envié la foto esta mañana. El muy cabrón se pasó el día mandándome mensajes provocadores, rozándome en la cocina, dejándome ver cómo se ajustaba los pantalones cada vez que pasaba. Ahora, con mi coño ya mojado de anticipación, le bajo los calzoncillos de un tirón y su verga gruesa rebota contra mi cara. La agarro con fuerza, sintiendo cada vena bajo mis dedos mientras la acerco a mi boca. Empiezo a chupar lento, saboreando el pre-cum salado que ya escapa de su punta, pero él me agarra del pelo y empuja mi cabeza hacia adelante, metiéndola hasta las pelotas de una sola embestida. Gimo con su polla entera en mi garganta, ahogándome un poco mientras él gruñe: 'Así, puta, tómalo todo'. Sigo chupando con fuerza, moviendo la lengua en círculos sobre su eje, sintiendo cómo se pone más duro cada vez. Rocco me mira con esa sonrisa de satisfacción, sabiendo que me tiene a su merced. '¿Te gusta mi verga, Nicky?', me desafía, y yo solo puedo gemir en respuesta, con mi saliva corriendo por mi barbilla. Sigo mamando como una profesional, apretando sus huevos con una mano mientras la otra acaricia su culo firme. Él ya está cerca, lo siento en cómo se tensan sus muslos, pero no quiero que se corra todavía. 'No te atrevas a parar', me ordena, y yo obedezco, chupando más rápido, más profundo, hasta que finalmente siento su semen caliente llenando mi boca. Lo trago todo, limpiando su polla con la lengua mientras él suspira: 'Eres una experta, nena'.