Sexybitch se masturba en secreto con miedo a ser descubierta
Estoy aquí, en mi habitación, con las piernas abiertas y los dedos hundidos en mi coño mojado, imaginando que eres tú el que me está follando. ¿Te gustaría estar en su lugar? Cada gemido que escapa de mi boca lo ahogo con la almohada, porque si mi novio entra ahora mismo, me va a pillar. Siento cómo mis jugos chorrean por mis muslos mientras me penetro con los dedos, moviéndolos en círculos hasta que mi clítoris palpita. Escucho pasos en el pasillo y me quedo quieta, conteniendo la respiración, pero el peligro solo me excita más. Vuelvo a meter los dedos, más rápido esta vez, sintiendo cómo mi cuerpo se tensa antes de correrme. El orgasmo me sacude entera, y me muerdo el labio para no gritar. Pero esto no termina aquí… la próxima vez, voy a grabarme mientras me follo con un consolador, y si alguien me escucha, peor para ellos.