Markus Brown se lleva a la latina BBW en el teleférico
El cabrón moreno no podía quitarle los ojos de encima a esa hembra redonda, con esas curvas que gritaban *fóllame*. Te la traes del brazo, sintiendo cómo su respiración se acelera cuando te inclinas y le susurras al oído: *¿crees que puedes manejarme?*. La muy puta levanta una ceja, desafiando, y tú le respondes agachándote para morderle el cuello, haciendo que sus dientes se claven en su labio inferior. La sientes temblar cuando le desabrochas el vestido, liberando esas tetas grandes que rebotan al ritmo de tus manos. Le arrancas la tanga de un tirón, escuchando cómo gime al sentir tus dedos hundiéndose en su coño ya mojado. La cargas contra la pared del teleférico, sintiendo cómo sus muslos se cierran alrededor de tu cintura mientras le empotras la polla entera de golpe, haciendo que sus uñas se entierren en tu espalda. En más de 10 minutos de escena, la haces gritar como nunca, con tus embestidas que la hacen chocar contra el vidrio cada vez más fuerte. Le das la vuelta, hundiéndote en su culo mientras le jales el pelo, escuchando cómo suplica *más, más, no pares*. Cuando por fin te corres, lo haces dentro, sintiendo cómo su coño se aprieta alrededor de tu verga. La rubia se desploma, con la piel sudorosa y las piernas temblorosas, mientras tú te quedas mirando cómo esa hembra que se creyó tan dura ahora solo puede gemir tu nombre.