Ivy Ireland se somete a la polla de Isiah Maxwell
Un olor fuerte a polla negra me llenó la nariz cuando Isiah Maxwell se acercó y me ordenó arrodillarme sin decir una palabra más. Te voy a contar cómo empecé a chupar esa verga gruesa mientras él me sujetaba la cabeza y me obligaba a tragar hasta el fondo de mi garganta. ¿Te gustaría estar en su lugar controlando cada movimiento de mi boca mojada? Él daba órdenes secas y yo obedecía al instante bajándome las bragas para mostrarle el coño ya abierto y listo. Isiah me hizo ponerme a cuatro patas y me metió los dedos primero para comprobar lo apretada que estaba antes de empotrarme la polla entera de golpe. Cada embestida me hacía gemir más fuerte y pedir permiso para correrme pero él me negaba el placer y me humillaba llamándome su puta sumisa. En más de 10 minutos de escena el poder pasó completamente a sus manos mientras yo rogaba de rodillas para que me dejara soltar el orgasmo. Él me folló el culo después sin avisar y yo solo podía gemir y apretar mientras seguía su ritmo. Cuando por fin me dio permiso me corrí tan fuerte que las piernas me temblaron y la polla siguió dentro hasta el final.