Thalia Tate es una diosa de culo grande que no para de gemir
Chupando con furia la polla de Dsnoop, Thalia Tate jadea como si supiera que esto está mal, pero no puede detenerse. Sus nalgas redondas y perfectas rebotan con cada embestida, el culo aprieta tanto que Dsnoop gruñe como un animal, enterrando los dedos en esa carne oscura y suave. Ella lo mira con los ojos llenos de culpa, pero arquea la espalda pidiendo más, más fuerte, hasta que la polla entera desaparece entre sus carnes. Los gemidos salen ahogados, el sudor resbala por su espalda mientras él la toma por atrás, las bolas golpeando su coño mojado sin descanso. La cama cruje, las sábanas están empapadas, y cuando por fin se corre, la leche blanca mancha ese culo perfecto que tanto deseaba. Quedó la blusa de Thalia hecha un ovillo en el suelo, olvidada en el calor del momento.