Peyton Thomas con tetas aceitadas y culo perfecto
Agarras a Peyton Thomas por las caderas y sientes cómo sus tetas rebotan al ritmo de tus embestidas, brillantes por el aceite que las cubre. La tienes contra la pared, sus gemidos ahogados contra tu hombro mientras te la follas con fuerza, pero en cualquier momento podría entrar alguien: su marido, un vecino, alguien que las escucharía gritar. Ella te clava las uñas en la espalda, sus muslos temblorosos alrededor de tu cintura, y sabes que si alguien los descubre, no podrán parar. El aceite hace que cada movimiento sea más intenso, sus tetas resbaladizas contra tu pecho, sus pezones duros como piedras. Escuchas pasos afuera, pero en vez de asustarte, aceleras el ritmo, empujando más profundo hasta que Peyton arquea la espalda y te suplica que no te detengas. Sus jugos mezclados con el aceite gotean por sus muslos, y sabes que si la pillan así, mojada y gimiendo, no habrá perdón. La levantas en el aire, sus piernas alrededor de tu cintura, y la empotras contra la pared una y otra vez, sintiendo cómo su coño se aprieta alrededor de tu polla. Ella te mira con los ojos vidriosos, mordiéndose el labio para no gritar, pero no puede evitar soltar un gemido cuando te entierras hasta las pelotas. El riesgo de ser descubiertos solo los excita más, y cuando Peyton te susurra 'fóllame más fuerte, cabrón', sabes que no hay vuelta atrás.