Carlos la descubre en la webcam y no puede creer lo que ve
Carlos no esperaba que su chica, la modelo de webcam, escondiera ese culo perfecto bajo la ropa. Cuando la cámara captó sus nalgas redondas y firmes, mi polla se puso dura de golpe. Ella se rio al verme tan excitado, pero yo no podía dejar de mirarla mientras se movía. Le pedí que se inclinara más, que me dejara ver ese coño mojado que brillaba bajo la luz. Ella obedeció, y al acercarme, descubrí que su culo tenía un tatuaje que nunca había visto. '¿Cuándo te hiciste esto?', le pregunté mientras mis dedos trazaban las líneas. Ella se sonrojó y me confesó que lo había hecho para mí, pero que nunca se atrevía a mostrarlo. Eso me volvió loco. La empujé contra la cama y le levanté la falda, hundiendo mi cara en su coño mientras ella gemía. Mis dedos exploraron cada centímetro de su culo, sintiendo cómo se estremecía bajo mi toque. Cuando metí mi lengua en su agujero, ella gritó, pero no la dejé escapar. La volteé y le clavé mi polla de una estocada, sintiendo cómo su culo apretaba mi verga. Ella se retorcía, pero yo no paraba, embistiéndola con fuerza hasta que sus gritos llenaron la habitación. Cuando me corrí, mi leche le cubrió las nalgas, y ella se quedó sin aliento, mirándome con una sonrisa de satisfacción.