Lusycandy desafía con sus tetas naturales y su culo redondo en la webcam
“¿Crees que puedes aguantar lo que te voy a mostrar?”, le pregunté con una sonrisa pícara mientras ajustaba la cámara para que captara cada detalle de mi cuerpo. Mi coño ya estaba mojado solo de pensar en el juego que iba a empezar, y mis tetas naturales rebotaban con cada movimiento que hacía. Me encanta provocar, ver cómo se les corta la respiración a los tipos que me miran, cómo se agarran la polla sin poder evitarlo. Empecé despacio, pasando las manos por mis curvas, apretando mis pezones duros hasta que gemí, pero sabía que no iba a durar mucho así. “Vamos, ¿o te da miedo?”, le dije, y vi cómo se le endurecía la mirada. Entonces saqué el dildo, grande y grueso, y lo pasé por mi coño húmedo antes de metérmelo de una estocada que me hizo arquear la espalda. “¡Joder, qué buena está!”, escuché a alguno gritar, pero no me importaba, solo quería que me vieran disfrutar, que supieran que yo mandaba. Me lo clavé hasta que las caderas chocaron, sintiendo cómo me llenaba por completo, y empecé a moverme más rápido, gimiendo sin parar. “¿Te gusta? ¿O prefieres que me corra ahora mismo?”, le pregunté, pero no esperé respuesta. Me corrí con un grito ahogado, el orgasmo recorriéndome entera mientras el dildo seguía dentro de mí, temblando de placer. Sabía que había ganado la apuesta, que nadie podría resistirse a esto.