Chica gótica de culo perfecto y tetas enormes con su novio
—'¿Te gusta cómo me queda este vestido?'— pregunta Zoey mientras se ajusta la tela ajustada que apenas cubre sus tetas monstruosas y su culo redondo. Drew no puede apartar los ojos de cómo el encaje negro se pega a sus curvas, cómo el escote deja ver el canal entre sus pechos gigantes. Ella lo nota y sonríe, moviendo las caderas al pasar junto a él, rozando su polla con el muslo. Desde hace días lo viene provocando: fotos en ropa interior, besos robados, susurros en el oído. Ahora él ya no aguanta más. La empuja contra la pared, le arranca el vestido de un tirón y hunde la cara entre sus tetas, chupando los pezones duros mientras ella gime y se arquea. Sus manos agarran su culo perfecto, separando las nalgas para meter los dedos en su coño mojado. Ella jadea, mordiéndose el labio cuando él le da una nalgada seca. La levanta de golpe y la empotra contra la pared, clavándole la polla entera de una estocada. Zoey grita, clavando las uñas en su espalda mientras él la embiste sin piedad, haciendo que sus tetas reboten con cada movimiento. El sonido de la carne chocando llena la habitación, los gemidos se vuelven más fuertes, más desesperados. Él la gira de golpe, la dobla sobre la cama y la penetra por atrás, agarrando sus caderas para hundirse hasta las pelotas. Ella grita, pidiendo más, más duro, más rápido. Él la agarra del pelo, tirando hacia atrás mientras la folla como un animal, sintiendo cómo su coño se aprieta alrededor de su verga. Cuando por fin se corre, es con un rugido, llenándola hasta que el semen le escapa por los muslos. Zoey se derrumba sobre la cama, temblando, con la respiración entrecortada y el cuerpo cubierto de sudor. Drew se queda mirando su culo perfecto, todavía rojo de las nalgadas, y sonríe satisfecho.