La rubia tetona de culo perfecto le dio la mejor propina al repartidor
Te voy a contar cómo el repartidor de pizzas no pudo creer su suerte cuando la vecina tetona, Trixi Brooks, le abrió la puerta con un short tan ajustado que se le marcaban hasta las nalgas. Llevaba días mirándole el culo cada vez que pasaba, y esa tarde decidió que ya no aguantaba más. ¿Te gustaría estar en su lugar? El pobre muchacho apenas podía concentrarse en entregar la pizza, porque ella se inclinó para firmar el recibo y le mostró el escote más profundo que había visto en su vida. En menos de un minuto, la rubia lo arrastró al sofá y le arrancó el uniforme, dejando su polla dura como una roca al descubierto. Sin perder tiempo, se arrodilló y se la metió en la boca hasta que él empezó a gemir como un animal. Después, lo montó a horcajadas, rebotando sus tetas gigantes en su cara mientras lo cabalgaba como una amazona. En más de 12 minutos de escena, no paró de correrse una y otra vez, hasta que él no pudo más y le llenó el coño de leche caliente. Ahora, cada vez que escucho el timbre, pienso en cómo volver a tenerlo entre mis piernas.