Brittany Andrews se toca los pechos mientras arquea su cuerpo
Cuando Brittany Andrews me miró con esos ojos verdes y murmuró: 'Quiero que me veas', supe que no podía resistirme a ese espectáculo. Ella se recostó sobre las sábanas de seda, con sus tetas enormes rebotando al ritmo de sus dedos, cada gemido más intenso que el anterior. Le ordené que se abriera más, que me dejara ver cada detalle de su coño rosado mientras ella se frota el clítoris con desesperación, los dedos resbalando por su jugo. 'No te detengas', le dije con voz firme, y ella obedeció, arqueando su espalda para que mis manos pudieran apretar sus pezones duros mientras ella se hundía dos dedos dentro de sí misma, moviéndolos con furia hasta que su cuerpo tembló sin control. Sus tetas perfectas saltaban con cada espasmo, sus muslos se tensaron alrededor de su propia mano, y cuando por fin se corrió, el jugo le chorreó por los dedos. Al terminar, quedó con la respiración agitada, las bragas de encaje rotas tiradas a un lado, y una mancha húmeda en las sábanas que marcaba dónde había estado.