Vicky Vette y Bella Rose me desafiaron a follarlas entre las dos
“¿Crees que puedes manejar a dos putas como nosotras?”, me dijo Bella Rose mientras se mordía el labio, sus tetas enormes rebotando al acercarse. Yo ya tenía la polla dura antes de que Vicky Vette se arrodillara y me la metiera hasta las pelotas en su boca, chupando con esa lengua experta que hace gemir hasta a los santos. Las dos me retaban, turnándose para mamármela mientras se besaban, sus culos perfectos rozándose, sus coños ya mojados por el morbo. Les demostré que no era un juego cuando las puse de rodillas frente a mí, alternando entre sus bocas, sintiendo cómo Bella Rose me apretaba los huevos mientras Vicky Vette tragaba hasta el fondo. Después las tiré en el sofá, primero a Bella, metiéndole la polla de una estocada mientras Vicky Vette se sentaba en mi cara, frotando su coño caliente contra mi boca. Las dos gritaban, sus gemidos mezclándose, y cuando pasé a Vicky, le clavé la polla hasta hacerle tocar el cuello del útero mientras Bella Rose me chupaba los dedos. Al final, cuando me corrí en sus bocas, las dos seguían retándome con la mirada, sabiendo que las había dejado temblando. Pero en el fondo, las dos ya sabían que yo gané.