Amigo con polla gigante me folla hasta el fondo
Me reí cuando Neyla me dijo que su amigo tenía 20 centímetros, pero al ver esa polla monstruosa se me secó la boca. Él me miró con esa sonrisa de '¿segura que puedes con esto?' y yo, como una tonta, le dije que sí. Al primer empujón casi me parto en dos, esa verga gruesa y sin cortar me abrió como si fuera virgen. Gemí como una loca cuando me la metió entera, sintiendo cómo me llenaba hasta el cuello del útero. Lapijarg no tuvo piedad, agarrándome de las caderas para clavármela una y otra vez mientras mis tetas gigantes rebotaban. Cada vez que me la sacaba, el glande enorme me rozaba el clítoris, haciéndome correrme sin parar. Él se rio cuando le supliqué que parara, pero solo aceleró el ritmo, empotrándome contra la pared hasta que sus pelotas chocaron contra mi culo. Al final, me corrió en la cara mientras Neyla se reía de ver cómo me había dejado destrozada.