Shadow Dimitri rompe el culo de Anissa Kate mientras Ania Kinski le lame el coño
El sonido de la manija de la puerta al girar me hizo saltar de la cama, pero no hubo tiempo para esconderme: ya estaban adentro, con esa mirada de hambre que solo ellos saben poner. Shadow Dimitri no perdió el tiempo y me empujó contra la pared, sus manos grandes abriéndose paso entre mis muslos mientras Ania Kinski se arrodillaba detrás de mí, mordiéndome el culo sin avisar. '¡Puta, ya era hora de que juguemos así!', gruñó Shadow, y su polla negra ya estaba dura como el acero, rozándome el clítoris antes de empujarla entera de golpe. Grité, pero no de dolor, sino porque mi coño no estaba listo para esa verga monstruosa estirándome hasta que las caderas chocaron. Ania no se quedó atrás: su lengua caliente me recorría el culo mientras Shadow me embestía, sus bolas golpeándome el coño cada vez que me clavaba hasta el cuello del útero. Sabía que esto estaba mal, que no debíamos hacer esto juntos, pero cuando Ania metió dos dedos en mi culo mientras Shadow me follaba, no pude evitar gemir como una perra en celo. En más de 10 minutos de escena, me corri en la cara de Ania tres veces, pero Shadow no se detuvo: quería sentir cómo su leche me llenaba el coño de una vez por todas. Cuando por fin lo hizo, con un grito que hizo temblar las paredes, solo pude pensar en una cosa: esto nunca debió pasar, pero quiero que se repita.