Vivi Starr se traga el chorro entero como una experta en saliva
Vivi Starr no podía controlar el calor que le subía por el cuerpo cada vez que miraba a ese tío con esos ojos de puta hambrienta. Sabía que su marido podría volver en cualquier momento, pero eso solo la ponía más caliente, imaginando cómo la descubriría con la polla de otro hasta las pelotas, su coño chorreando y los labios manchados de leche espesa. Se arrodilló frente a él, metiendo su verga hasta el fondo de su garganta mientras ahogaba los gemidos, escuchando cada crujido de la madera que podría ser el sonido de la puerta abriéndose. Cuando él le agarraba el pelo y empezaba a follarle la boca a ritmo violento, Vivi solo podía pensar en que la pillarían, que su coño se contraía alrededor de nada mientras su saliva goteaba hasta los huevos de él. Sintió la polla hincharse y no pudo resistirse a empujarla más adentro, saboreando el primer chorro salado que le llenó la lengua, tragando hasta la última gota mientras los músculos de su garganta trabajaban para no desperdiciar nada. El riesgo de ser descubierta solo la hacía más puta, imaginando cómo su marido la vería arrodillada, con la boca llena de semen ajeno, los pezones duros y el cuerpo temblando de placer. No podía dejar de pensar en lo cerca que estuvo de que la pillarán, en cómo su coño seguía mojado y palpitante, esperando la siguiente oportunidad de arriesgarse.