Milf ardiente se entrega a su primer gangbang con tres tipos
La tenía mirándome desde hace días con esos ojos de puta hambrienta, rozando sus tetas contra mi brazo cada vez que pasábamos en el pasillo, mordiéndose el labio cuando me agachaba a recoger algo y mi polla se marcaba en los jeans. Hoy no aguanté más: la empujé contra la pared, le arranqué el tanga de un tirón y le metí dos dedos en el coño mientras le mordía el cuello. Gritó, pero no para que parara, sino para que la follara más duro. Chris Cocks ya estaba listo, con su verga negra brillando de saliva, y cuando la vi arrodillarse y chupársela como una profesional, supe que esto no acabaría pronto. La puse a cuatro patas, le abrí el culo con las manos y le clavé la polla de una estocada, sintiendo cómo su concha apretaba mi verga como si no quisiera soltarla. Scotty P se acercó por detrás, y cuando vi su polla enorme apuntando hacia su boca, le dije que se la tragara entera. Gemía como una perra en celo, con la cara cubierta de leche, los pezones duros como piedras y el coño chorreando. La volteé, la monté a horcajadas y le metí los dedos en la boca mientras la embestía sin piedad, sintiendo cómo sus tetas rebotaban contra mi pecho. Cuando por fin me corrí, su cara quedó empapada, pero antes de que pudiera limpiarse, ya estaba lamiendo mi polla otra vez, lista para más. La próxima vez, le voy a llenar ese culo virgen hasta que no pueda caminar.