Zoey la universitaria con tetas monstruosas se deja empotrar por Drew
El sonido de sus gemidos rebota en las paredes de su dormitorio mientras sus tetas enormes rebotan con cada embestida, ¿te imaginas estar en el lugar de Drew? Te voy a contar cómo fue: Zoey sabía que esto estaba mal, que no debía dejar que su novio le metiera la polla tan duro en su coño mojado, pero no podía resistirse a esos dedos gruesos que le apretaban los pezones mientras la penetraba hasta que las caderas chocaban. Sus tetas monstruosas se sacudían con cada movimiento, los pezones rosados y duros como piedras, y Drew no podía dejar de morderlos mientras la empotraba contra la pared. Ella gemía como una puta en celo, pero en el fondo sabía que esto era sucio, prohibido, que cualquier día los podrían descubrir, y eso la ponía más caliente. Drew le agarraba el culo con fuerza, separándole las nalgas para meterle los dedos mientras la follaba, y Zoey arqueaba la espalda para que le llegara más profundo, hasta que las piernas le temblaban. 'Dame más fuerte, cabrón', le susurraba al oído, y él obedecía, embistiendo como un animal hasta que el semen le salía a chorros dentro de su coño apretado. 'Así, así, lléname toda', gemía ella, y Drew le mordía el cuello mientras se corría, marcándola como suya. 'Eres mía, puta', le dijo al oído, y Zoey solo pudo reírse, sabiendo que esto no era amor, solo lujuria pura.