Abby Rose y Alice Thunder le dan una lección de sexo al aire libre
Sentí el sol quemándome la piel mientras Alice Thunder me lamía el coño con esa lengua experta, y supe que JMac no tendría escapatoria. El muy cabrón se creía que podía manejar a dos putas como nosotras, pero en menos de 11 minutos de escena iba a aprender que mi boca podía tragar su polla hasta las pelotas sin ahogarme. Alice me agarró de las tetas mientras me empotraba contra la piscina, el agua salpicando con cada embestida, y yo gemía tan fuerte que los vecinos debían estar escuchando. JMac se corrió en mi cara, pero eso no fue suficiente: le exigí que me llenara el culo también, y cuando lo hizo, grité tan fuerte que hasta los pájaros se asustaron. Alice se rio mientras me chupaba el clítoris, y yo le dije: 'Ahora te toca a ti, puta, a ver si aguantas lo que yo acabo de recibir.'