Powergil grita con el culo reventado por una polla enorme
La habitación está iluminada por una luz tenue que resalta las curvas de Powergil, su culo redondo y sus tetas grandes rebotando con cada movimiento. Lleva días imaginando este momento, desde que él le mostró esa polla monstruosa y le prometió destrozarla. Las miradas robadas en la cocina, los roces "accidentales" en el sofá, la tensión acumulada hasta que ya no aguanta más. Se arrodilla frente a él, le baja los pantalones con urgencia y se mete la verga en la boca, chupando con desesperación mientras sus dedos se clavan en los muslos de él. Él la agarra del pelo y la empuja hacia atrás, colocándola a cuatro patas sobre la cama, el culo temblando de anticipación. Sin preámbulos, le clava la polla hasta las pelotas, haciendo que Powergil grite con los ojos desorbitados. Cada embestida es más profunda, más brutal, el sonido húmedo de la carne chocando llena el aire. Ella gime sin control, las tetas saltando con cada impacto, las uñas marcando las sábanas. Él la penetra con fuerza, cambiando de ángulo para que la polla le roce el punto exacto, y Powergil se corre con un grito ahogado, el coño palpitando alrededor de la verga. Pero él no para, sigue follándola con saña, disfrutando cómo su culo se ajusta a cada centímetro. Ella siente el calor de la corrida dentro, el placer mezclándose con el dolor, y solo piensa en que esto es lo que quería desde el primer día.