Marcy Diamond cabalgando la verga negra de Virgo Peridot
El sonido de la piel golpeando contra la piel resonaba en la habitación mientras Marcy Diamond se montaba con furia sobre la polla negra de Virgo Peridot, sus nalgas redondas y firmes rebotando sin parar. La tensión de ser descubierta por alguien que pudiera entrar en cualquier momento hacía que sus gemidos fueran más ahogados, pero no por eso menos intensos. Virgo le agarraba las caderas con fuerza, empujando hacia arriba con cada embestida, haciendo que el coño de Marcy se ajustara alrededor de su verga como un guante. El sudor le caía por la espalda mientras se inclinaba hacia adelante, sus tetas grandes balanceándose con cada movimiento. Orion, que observaba desde un rincón, no podía creer lo mojada que estaba Marcy, cómo su coño chorreaba de excitación. El miedo a que alguien los escuchara solo los excitaba más, haciendo que Virgo la penetrara con más fuerza, hasta que Marcy no pudo evitar gritar, aunque se tapó la boca con una mano. El sonido de la carne golpeando se mezclaba con los jadeos de Marcy, que no podía resistirse a la sensación de tener esa polla enorme dentro de ella. Cuando Virgo se corrió, lo hizo con un gruñido profundo, llenándola hasta el fondo mientras Marcy se estremecía de placer. Orion, que había estado observando todo el tiempo, no pudo evitar sonreír al ver la expresión de satisfacción en el rostro de Marcy, aunque sabía que en cualquier momento alguien podría entrar y descubrirlos.