Tetas enormes rebotando mientras me clavan el culo
La polla entrando y saliendo de mi culo mojado hace un ruido obsceno que no puedo controlar, y cada vez que me dan una embestida, mis tetas gordas golpean contra el pecho de mi amante... Cuando escucho el crujir de la madera en el pasillo, me muerdo el labio hasta sangrar, pero él no para, me agarra de las caderas y me clava más fuerte, sin importarle que alguien pueda entrar en cualquier momento. Siento que me van a partir en dos, el culo me arde y me late con cada acometida, pero no quiero que se detengan, quiero que me llenen hasta que su leche caliente me queme por dentro. Mis gemidos son ahogados contra la almohada, pero igual puedo escuchar pasos afuera, y eso me pone más caliente, me hace apretar su verga con mi culo, haciendo que gruña y me agarre con más fuerza. Me corren dentro sin avisar, y siento cómo me inundan, cómo me llenan hasta que su semilla rebosa y se escurre por mis muslos. La alfombra blanca ahora tiene una mancha oscura, y mis tetas todavía rebotan por los últimos espasmos de placer mientras me dejan tirada, completamente usada.