Madura dominante con medias de red domina al vecino Peter Stone
Estoy arrodillada frente a Peter Stone, sus ojos vidriosos mirándome mientras desato su polla con mis uñas pintadas de rojo, ¿te gustaría estar en su lugar, cachondo y rogándome que no pare? Él intenta tocarme, pero le ordeno mantener las manos quietas mientras chupo su verga como si fuera la última que probara en mi vida, sintiendo cómo se endurece entre mis labios. Luego me subo a horcajadas sobre su cara, restregando mi coño húmedo contra su boca mientras él no puede evitar gemir ahogado bajo mi peso, lamiendo sin descanso hasta que mis muslos tiemblan de placer. Cuando me corro en su cara, le ordeno tragar todo, ¿y sabes qué hace el muy sumiso? Se lame los labios como si fuera mi siervo, pidiendo permiso para tocarse. Lo obligo a arrodillarse y le meto mi pierna envuelta en media de red hasta la garganta, disfrutando cómo su lengua se enreda en el material mientras su polla palpita de desesperación. Finalmente, me pone en cuatro patas y me penetra con fuerza, sus embestidas hacen que mis tetas grandes reboten con cada empujón, hasta que lo siento venirse dentro de mí con un gruñido animal. Mira su cara de satisfacción, el muy cobarde ni siquiera se atreve a mirarme a los ojos después de haberle dejado usar mi cuerpo como le di la gana.