Joy se entrega a mi polla en la piscina tras el gimnasio
Joy siempre ha sido mi hermanastra de fantasía, pero hoy se convirtió en mi puta sumisa. La vi salir de la ducha, su cuerpo aún brillando con gotas de agua, sus tetas perfectas balanceándose mientras se acercaba al jacuzzi. Yo ya estaba dentro, mi verga dura como piedra, y le ordené que se arrodillara. 'Chúpame, perra', le dije, y ella obedeció al instante, metiéndose mi polla hasta la garganta con esos labios carnosos. Gemía como una loca mientras la agarraba del pelo, moviendo su cabeza adelante y atrás, mi leche ya subiendo. Cuando la saqué, estaba babosa y roja, y le dije que se diera la vuelta. La empotré contra el borde de la piscina, mi verga entrando de una estocada hasta que sus caderas chocaron contra mí. 'Pídeme que te folle más fuerte', le ordené, y ella suplicó, 'Por favor, más fuerte, hazme tu puta'. La embestí como un animal, sintiendo cómo su coño apretado se contraía alrededor de mi polla. Cuando me corrí, le llené la boca y el rostro, su cara cubierta de mi leche mientras se tragaba cada gota como la esclava que era. Yeri Blue, que nos miraba desde la esquina, se mordía el labio, sus ojos brillando de excitación al ver cómo su amiga se humillaba por mí.