Didi Zerati chupa polla en secreto mientras Porno Dan se corre temprano
Esa tarde en el jardín trasero, el sol quemaba la piel de Didi Zerati mientras ella se arrodillaba en la hierba fresca, sus tetas grandes rebotando con cada movimiento. Porno Dan, con su polla ya dura, le agarraba la cabeza con las manos, empujándola hacia abajo hasta que los labios de ella envolvían su verga entera. Los gemidos de Didi eran ahogados, pero se escuchaban los sonidos húmedos de su boca chupando con fuerza, la saliva escurriendo por el mentón. De repente, un ruido de pasos cerca de la casa los hizo congelarse, pero Didi no se detuvo, solo apretó más los muslos y siguió mamando, sus dedos jugueteando con su coño peludo mientras Porno Dan le tiraba del pelo. Él no aguantó mucho, y con un gruñido sordo, se corrió en su garganta, el semen caliente resbalando por la barbilla de ella. Didi tragó rápido, pero un poco quedó en sus labios, brillando bajo el sol. A lo lejos, alguien cerró una puerta con fuerza, y los dos se miraron, respirando agitados, con la ropa desordenada y el olor a sexo flotando en el aire. En el suelo, junto a la banca, quedó un calcetín de Porno Dan, olvidado en la prisa.