Chloe Temple se deja dominar en un trío de pies y pollas gruesas
Chloe Temple no podía creer lo que estaba haciendo. Sabía que esto estaba mal, pero cuando Codey Steele la miró con esa sonrisa de puto dominante, mi coño se mojó sin remedio. El vestuario del gimnasio olía a aceite y sudor, y Riley Star ya estaba arrodillado, chupándome los dedos de los pies mientras Codey me empujaba contra la pared. Sus manos grandes me agarraron las caderas, y sentí cómo su polla gruesa rozaba mi culo antes de meterla de una estocada. Gemí fuerte, pero él me tapó la boca con su pie, obligándome a chupar sus dedos sudados. El calor me quemaba, y cada embestida me hacía temblar. Sabía que no debíamos, pero cuando Riley se puso detrás de mí y empezó a lamerme el coño mientras Codey me empotraba, perdí el control. Sus manos me apretaban los pechos, sus dientes me mordían el cuello, y yo solo podía gemir, sintiendo cómo sus pollas me llenaban por completo. En más de 10 minutos de escena, no hubo piedad. Me corrí tres veces, pero ellos no paraban. Codey me levantó en el aire, y yo me aferré a sus hombros mientras me clavaba hasta hacerme gritar. Sabía que esto estaba mal, pero no podía parar. Cuando Riley me empujó contra el suelo y me hizo chupar sus pies mientras Codey me follaba por detrás, supe que había cruzado una línea. El placer era demasiado intenso, y cuando los dos se corrieron dentro de mí, no pude evitar morderme el labio para no gritar. Fue sucio, prohibido, y justo lo que necesitaba.