Home Sin Categoría Chicas en el gimnasio se dejan follar duro entre máquin...

Chicas en el gimnasio se dejan follar duro entre máquinas

0:06 SD 8 Sin Categoría
corrida intensacoño mojadopolla duraculo prietogemidos fuertessudor y sexosexo en gimnasioempotrar contra paredmamada en sueloleggings ajustados
Estúdio Mulheria

Desde que pisó el gimnasio, no pudo quitarle los ojos de encima a esas dos morenas que sudaban como putas en celo haciendo sentadillas con esos leggings tan ajustados que marcaban hasta el último pliegue de sus coños empapados. La primera, con las tetas rebotando bajo la camiseta mojada de sudor, se acercó a él fingiendo pedirle una toalla pero lo que realmente quería era que le metiera la polla bien dura entre sus labios carnosos mientras la otra, con ese culo prieto y redondo, le susurraba al oído que le encantaba que la empotrara contra la máquina de cardio. Él no necesitó más excusas: la agarró del pelo y se la llevó a la zona de máquinas abandonadas donde el sonido de los gemidos se mezclaba con el traqueteo de los hierros. La primera se arrodilló en el suelo pegajoso de gym, le bajó los pantalones cortos del chándal y se lo chupó con avidez mientras la otra se agachaba frente a él, se bajaba las bragas de encaje y se abría de piernas dejando ver ese coño chorreante que olía a sexo barato. Él no perdió tiempo: agarró a la que se la estaba mamando del pelo, la levantó como si no pesara nada y se la clavó de golpe contra la pared, sintiendo cómo su culo se abría como una flor al recibir cada embestida brutal que le arrancaba gritos agudos entrecortados con jadeos de puta en celo. Mientras tanto, la otra se masturbaba con los dedos frente a él, metiéndoselos hasta el fondo mientras se corría en silencio, pero cuando él la vio correrse tan fácil, no pudo resistirse y la empujó contra el banco de abdominales, le levantó la falda del short y le metió la verga hasta la garganta sin previo aviso. Las dos putas gimnastas gemían como posesas, una con la boca llena de carne palpitante y la otra con la espalda arqueada mientras él le daba por el culo sin piedad, haciendo que su culo brincara con cada embestida que le dejaba la piel enrojecida. No duró mucho: el calor del gimnasio, el olor a sexo y sudor, y esos coños que no paraban de gotear hicieron que explotara dentro de la primera, llenándole la garganta con chorros espesos que ella tragó sin dudar mientras la segunda se corría otra vez sobre sus propios dedos, manchando el suelo de leche espesa. Cuando terminaron, las dos morenas se quedaron tiradas en el suelo, con las piernas temblorosas y el maquillaje corrido, mientras él se subía los pantalones con una sonrisa de satisfacción y se alejaba silbando, dejando atrás el olor a sexo barato y el eco de sus gemidos entre las máquinas olvidadas.

Vídeos Relacionados
Comentários
Deixe seu comentário sobre "Chicas en el gimnasio se dejan follar duro entre m..."
Seja o primeiro a comentar!
 

📚 Adicionar à Playlist