Agentes inmobiliarias le cierran el trato con la polla de Charles Dera
La miras fijamente mientras se inclina sobre el escritorio, el culo apretado marcándose bajo la falda ajustada, y sabes que lleva días imaginando esto. Las reuniones de negocios se alargan con miradas furtivas, roces "accidentales" de sus tetas contra tu brazo, y esa sonrisa pícara que te dice que ella también lo quiere. Cuando por fin cierran la puerta del hostal, la agarras por la cintura y la empujas contra la pared, sintiendo cómo su coño ya está mojado antes de que siquiera le bajes las bragas. Le muerdes el cuello mientras le metes dos dedos, escuchando sus gemidos ahogados, y cuando te arrodillas para chuparle la concha, ella te agarra del pelo y te empuja más fuerte contra su carne. La volteas y le abres las nalgas, admirando ese culo perfecto antes de enterrarte de una estocada, sintiendo cómo su apretado agujero te aprieta la verga como un guante. La embistes contra el colchón, escuchando el sonido húmedo de su coño chorreando, hasta que ella grita que se va a correr. Te sacas y le llenas la boca con tu leche espesa, viendo cómo traga cada gota con una sonrisa de puta satisfecha. "¿Ves? Así se cierran los tratos", te susurra mientras se lame los labios.