Hayden Harding la empotra contra la pared y le llena la boca de leche
Hayden Harding no perdona ni un segundo, sus manos gruesas agarran las caderas de la chica mientras la empuja contra la pared con cada embestida, sus gemidos ahogados por la verga que le parte la garganta en seco. Ella lo mira desafiante, sabiendo que él no aguantará mucho, pero Hayden no se deja intimidar, le escupe en la cara y le ordena que se hunda más hondo en su polla, que la chupe como si fuera la última vez. La chica obedece, tragando hasta que las lágrimas le corren por las mejillas, sus labios hinchados y rojos de tanto chupar, pero Hayden no se conforma, la gira de golpe y la inclina sobre el escritorio, su culo redondo y mojado esperando la siguiente embestida. La penetra de una sola estocada, haciendo que ella grite, sus uñas marcando el mueble mientras él la embiste sin piedad, sus bolas golpeando contra su coño con cada movimiento. La chica ya no puede más, su cuerpo tiembla y su respiración se acelera, pero Hayden no para, la agarra del pelo y la obliga a mirarlo mientras se corre en su boca, llenándola hasta que la leche le rebosa por las comisuras. Ella se limpia los labios con el dorso de la mano, respirando con dificultad, pero en su mente solo piensa en que la próxima vez será ella quien lo haga rogar.