Vadim domina a Chris con su polla gigante a pelo
Chris nunca pensó que acabaría de rodillas chupando esa verga dura como piedra, pero la tentación fue más fuerte que su orgullo de hetero. Vadim lo agarró del pelo y lo obligó a tragar hasta el fondo, sintiendo cómo su garganta se estiraba con cada embestida. La saliva chorreaba por la barbilla de Chris mientras gemía ahogado, con los ojos llorosos de tanto que le metía hasta la campanilla. Cuando Vadim lo tiró boca abajo sobre la cama, el culo apretado de Chris temblaba de anticipación, ya mojado de puro nervio. Sin piedad, Vadim le abrió las nalgas y le clavó la polla hasta el fondo de un solo golpe, arrancándole un grito que resonó en toda la habitación. Las embestidas eran brutales, con cada penetración más profunda que la anterior, mientras Chris se aferraba a las sábanas y suplicaba por más. Vadim le agarraba las caderas con fuerza, marcando sus dedos en esa piel sudada, hasta que al final explotó dentro de él con un chorro caliente que lo hizo temblar entero. Chris quedó exhausto, con la polla aún dura de Vadim enterrada en su culo, sintiendo cómo el semen le goteaba entre las nalgas. Fue una sesión de sexo salvaje que ninguno de los dos olvidaría pronto.