Susi White se corre el tanga y me pide que la empotre como una perra
El olor a su coño mojado me llegó antes de verla, esa puta rubia ya estaba lista para que le metiera la polla hasta las pelotas. Susi White llevaba días provocándome, mandándome fotos de su culo en tanga, rozándose contra mí en la cocina, susurrándome al oído que me deseaba. Hoy no aguanté más y la agarré de las caderas, hundiendo mis dedos en su carne mientras le arrancaba el tanga con los dientes. Su concha apretada me chupaba la verga como si fuera un puto chupón, gimiendo cada vez que le daba una estocada hasta hacerle tocar el cuello del útero. La puse de rodillas, le metí la polla en la boca y le ordené que me chupara mientras le sobaba las tetas. Cuando ya no pudo más, la tiré en la cama y le abrí las piernas de un tirón, follándomela como una perra en celo hasta que me corrí en su cara. La próxima vez le voy a meter la polla en el culo sin avisar.