Trío con mis hermanastras en riesgo de ser pilladas
"Si nos descubren nos matan" me susurró una de mis hermanastras al oído mientras me bajaba las bragas en la cocina. Te voy a contar cómo todo empezó con miradas y terminó en un descontrol total con el peligro de que alguien entrara en cualquier segundo. Mis dos hermanastras y yo nos quedamos solas en casa pero sabíamos que el padrastro podía regresar pronto del trabajo. Empecé lamiendo el coño de la mayor mientras la menor me chupaba los pezones y nos quitábamos las bragas una a una. El culo de la menor quedó expuesto sobre la mesa y lo lamí con ganas oyendo cómo gemía bajito para no hacer ruido. Usamos un pepino que había en la encimera para metérselo despacio en el culo mientras nos turnábamos para chupar y follar con los dedos. Pasamos al baño donde una se sentó en el lavabo y la otra me empotró la cara contra su coño mojado mientras escuchábamos pasos imaginarios en el pasillo. En el salón nos desnudamos del todo y nos lamimos los culos perfectos por turnos con las tetas naturales al aire y el pelo corto y medio revuelto. Todo esto pasó en más de 18 minutos de escena con jadeos ahogados y orejas atentas a cualquier puerta. Nos corrimos las tres casi al mismo tiempo con las piernas temblando y el miedo a que el padrastro apareciera de un momento a otro. La próxima vez planeamos meterlo en el sótano para que el riesgo sea aún mayor.