Rahul me destrozó el culo con su polla enorme y mi coño mojado
Rahul siempre andaba provocándome con sus mensajes, mandándome fotos de su verga dura y rozándome el culo cuando pasábamos cerca, hasta que un día no pude más. Me puse un vestido ajustado que apenas cubría mi trasero, me senté frente a él con las piernas abiertas y le dije que si tanto quería mi culo, que me lo rompiera de una vez. Él se bajó los pantalones y sacó esa polla gruesa que ya conocía bien, pero esta vez no iba a ser suave: me giró, me empujó contra la pared y me abrió las nalgas con sus manos, metiendo los dedos primero para prepararme, pero yo ya estaba lista, mi coño chorreaba y mi culo temblaba de ganas. Cuando por fin me la clavó hasta las pelotas, grité, pero no me importó, quería más, que me empotrara más fuerte, que me llenara toda, que me hiciera sentir cada centímetro de esa verga que me estaba partiendo en dos. Me agarraba las tetas mientras me embestía, y yo gemía, le pedía que me diera más duro, que me corra en el culo, que me lo rellene de leche caliente. Él me obedeció, me agarró de las caderas y me penetró con fuerza, hasta que sentí que se venía, gruñendo como un animal, llenándome el ano con su corrida espesa. Cuando terminó, me miró con una sonrisa de satisfacción y me dijo: '¿Ves? Sabía que tu culo era mío desde el primer día.'