Syren De Mer y su culo perfecto con Rome Major en la piscina
Aquel mediodía de verano, el sol quemaba la piel mientras Syren De Mer se estiraba al borde de la piscina, mostrando su culo redondo y ese coño jugoso que no podía ocultar. Sabía que Rome Major la miraba desde la sombra, y aunque el deseo le quemaba las entrañas, no podía evitar provocarlo, moviendo las caderas con lentitud mientras el agua acariciaba sus muslos. Te voy a contar cómo fue: primero me acerqué, dejando que su polla negra y gruesa rozara mi boca antes de chuparla con fuerza, sintiendo cómo se ponía más dura entre mis labios. Él me agarró del pelo, empujando hasta que mi garganta ardía, pero no me importó, al contrario, gemí más fuerte, sabiendo que esto estaba mal pero que no podía parar. Después, me puse a cuatro patas en el borde de la piscina, dejando que me empotrara por detrás, sintiendo cada centímetro de su verga entrando y saliendo de mi coño mojado. Las embestidas eran tan fuertes que el agua salpicaba alrededor, y cuando me dio una nalgada, grité de placer, sintiendo cómo su polla golpeaba justo donde más lo necesitaba. Al final, Rome Major se corrió sobre mi culo, dejando un rastro blanco que brillaba bajo el sol. Y ahí quedó, como prueba de lo que habíamos hecho, mientras yo me relamía los labios, sabiendo que esto no podía volver a pasar... pero deseando que sí.