Pepper Hart reta a Bryan Gozzling a darle duro en 10 minutos
La habitación estaba llena de ropa tirada por todas partes, prendas de encaje y jeans desordenados mientras Pepper Hart se probaba cada outfit con una sonrisa pícara. Bryan Gozzling la miraba con esa polla ya dura, sabiendo que esta vez no sería un simple juego. Ella lo desafió con la mirada, retándolo a ver si podía aguantar lo que le esperaba. Sin perder tiempo, Pepper se arrodilló frente a él, chupando su verga con una intensidad que lo hizo gemir desde el primer segundo. Sus labios carnosos envolvían su polla gruesa, succionando con fuerza mientras sus dedos jugaban con sus bolas. Bryan no aguantó más y la empujó contra la pared, levantándole la falda y bajándole las bragas de un tirón. Su coño ya estaba mojado, listo para recibir cada embestida. La penetró de una estocada, llenándola entera mientras ella gritaba de placer. Sus tetas grandes rebotaban con cada movimiento, y Bryan las apretaba con fuerza, mordiendo sus pezones mientras la empotraba contra la pared. Pepper le clavaba las uñas en la espalda, pidiéndole más, más duro, más rápido. Bryan la giró y la puso a cuatro patas, embistiendo su culo mientras ella gemía sin control. Sus jugos chorreaban por sus muslos, marcando el piso mientras él seguía follándola sin piedad. Al final, Bryan se corrió dentro de ella, llenándola hasta el fondo mientras Pepper temblaba de placer. La próxima vez, promete, será aún más intenso.