Nicole Ebano se entrega a un negro bien dotado
—Arrodíllate y chupa bien esa verga, puta— gruñó Sulivam Br, empujando su polla negra y gruesa contra los labios carnosos de Nicole. Ella obedeció al instante, abriendo la boca para recibir cada centímetro de ese monstruo, sus ojos lagrimeando mientras la garganta se le llenaba de saliva. Sulivam le agarró el pelo con fuerza, marcando el ritmo, disfrutando cómo la latina gemía ahogada cada vez que la polla le rozaba la campanilla. Nicole se retorcía, las tetas grandes rebotando con cada embestida, el maquillaje corrido por el sudor y las lágrimas. Cuando Sulivam la levantó de golpe y la empotró contra la pared, ella gritó, sintiendo cómo esa verga negra le partía el coño mojado de una estocada. —Pídeme que te folle el culo, perra— ordenó él, y Nicole, jadeando, suplicó entre gemidos. Sulivam escupió en su agujero y entró sin piedad, haciendo que ella chillara mientras el culo se le apretaba alrededor de su polla. La humillación era total, pero Nicole no podía evitar correrse, el orgasmo sacudiéndola mientras Sulivam le azotaba las nalgas rojas. Cuando él se corrió, llenándole el culo de leche caliente, Sulivam Br se rio, viendo cómo la latina se desplomaba, exhausta pero satisfecha. Cukball, que lo había visto todo desde un rincón, tragó saliva, sintiendo su polla pequeña palpitar de envidia.