Daniela Price cabalga una polla negra con su culo aceitado
—'¿Por qué no lo hacemos de una vez?'— le susurró Daniela Price al oído, mordiéndose el labio mientras sus dedos trazaban círculos sobre el pecho del hombre. Llevaban días coqueteando, miradas robadas en la cocina, roces 'accidentales' en el pasillo, hasta que la tensión se volvió insoportable. El culo de Daniela, redondo y aceitado, brillaba bajo la luz tenue, invitando a cada embestida. Se montó sobre él con un gemido ahogado, sintiendo cómo la polla negra se hundía hasta las pelotas en su concha mojada. Las caderas de ella chocaban contra las de él en un ritmo frenético, los muslos temblando con cada movimiento. El hombre agarraba sus nalgas con fuerza, separándolas para ver cómo su verga desaparecía dentro de ella, solo para emerger cubierta de sus jugos. Daniela arqueó la espalda, gritando cuando los dedos de él encontraron su clítoris, frotándolo sin piedad mientras ella cabalgaba más rápido. La escena duró más de 17 minutos, con Daniela corriéndose una y otra vez, su cuerpo convulsionando sobre el de él. Al final, el hombre se derramó dentro de ella con un gruñido, llenándola hasta rebosar. Daniela se dejó caer sobre su pecho, jadeante, mientras el semen caliente goteaba entre sus piernas. El hombre, aún con la polla dura, sonrió al ver cómo su semen escapaba de su coño abierto, manchando las sábanas blancas.