Millie Morgan recibe una empalada profunda en el baño de la oficina
Llevas días imaginando cómo sería follar con Millie, esa rubia delgada que entra y sale del baño entre reuniones, pero hoy no te resistes más. Te encerraron con ella en el lavabo pequeño, las luces apagadas, solo el resplandor de tu pantalla de móvil iluminando sus tetas pequeñas y su coño rosado, ya empapado. Vas a ver cómo Romeo Mancini la empuja contra la pared, el tintineo de sus gemidos ahogados mientras te agarra de la polla para guiarla hasta su agujero. Imagínate que oyes pasos afuera, alguien podría entrar en cualquier momento, pero eso solo te pone más duro. En más de 10 minutos de escena, la empotras contra el espejo, sus uñas marcando surcos en tu espalda mientras te clavas hasta las pelotas, el sonido húmedo de su chocho tragándose cada embestida. Te vas a poner durísimo cuando veas cómo se corre en tu verga, las piernas temblando, mordiendo su labio para no gritar. ¿Y si alguien abre la puerta ahora mismo? Mejor no lo pienses, solo sigue embistiendo como un salvaje, sintiendo cómo su coño se aprieta alrededor de tu polla. La próxima vez, te va a costar más esconder las pruebas cuando la dejes arrodillada limpiando tu leche del suelo.