Cuatro cuerpos en un juego prohibido: Olivia y Gabriele se entregan
Logan no podía creer lo que veía cuando su esposa, Gabriele, empezó a besar a Olivia con una pasión que nunca había visto antes. Las manos de las dos mujeres se deslizaban por sus cuerpos, explorando cada curva con dedos ávidos, mientras Logan y su amigo observaban, sintiendo cómo el deseo prohibido les quemaba por dentro. Gabriele mordió el labio de Olivia antes de bajar hasta su coño, chupando con hambre mientras la rubia gemía, arqueando la espalda. Logan se acercó, empujando su polla dura entre los labios de Gabriele, follándole la boca mientras su esposa lamía el clítoris de Olivia hasta hacerla temblar. El sonido de la saliva mezclada con los gemidos llenaba la habitación, y Logan no pudo resistirse a correrse en la cara de Gabriele, marcándola como suya. Olivia, mojada y temblando, se sentó sobre la verga de Logan, montándolo con fuerza mientras Gabriele le chupaba los pezones, mordisqueándolos hasta dejar marcas. El calor entre los cuatro era insoportable, y Logan supo que esto no terminaría aquí. La próxima vez, promete, será aún más salvaje.