Rubia Ashley Lane reta a Bryan Gozzling a follarla duro
Ashley Lane aposté con Bryan Gozzling que su polla no lograría doblegarme aunque yo me mojara rápido. Me quité la blusa frente a él y le mostré mis tetas naturales mientras le decía que probara si podía hacerme suplicar. Bryan me agarró del pelo y metió dos dedos en mi coño rosado que ya chorreaba deseo. Gemí fuerte cuando su lengua lamió mi clítoris y sentí las rodillas temblar por la intensidad. Me empujó contra la pared y metió su polla entera de golpe mientras yo le pedía que me diera más duro. Cambiamos de posición y me puse a cuatro patas para que me abriera el culo con embestidas largas y profundas que me hicieron gritar su nombre. Le supliqué que no parara mientras mi cuerpo se sacudía y el sudor nos cubría la piel. En más de 12 minutos de escena él ganó la apuesta y me dejó pidiendo que me llenara otra vez. Al final su camisa quedó tirada en el suelo con una mancha húmeda.