Madrastra traga polla y casi se ahoga con el semen
La luz del atardecer entraba por la ventana del cuarto de invitados, iluminando la cama deshecha donde mi hijastro y yo estábamos a punto de romper todas las reglas. Él sabía que su padre me había dejado por otra, y yo estaba decidida a cobrarme esa humillación con su polla. DaleneDeb, con esa sonrisa de ángel y ese cuerpo de pecadora, se arrodilló frente a mí mientras desabrochaba su pantalón. Su verga gruesa saltó libre, tan grande que apenas cabía en mi mano. 'Vamos, madrastra, demuéstrame que puedes con ella', me desafió. No iba a dejar que ese mocoso me ganara. Abrí la boca lo más que pude y la envolví con mis labios, sintiendo cómo se clavaba en mi garganta. Cada embestida me hacía lagrimear, pero no iba a soltarme. Él gemía mientras me agarraba del pelo, empujando más fuerte. 'Así, puta, así me gusta', gruñó. Sentí su polla hincharse y supe que estaba a punto de correrse. No me aparté, dejé que me llenara la boca con su leche espesa hasta que casi me ahogo. 'Traga todo, zorra, no dejes ni una gota', ordenó mientras me limpiaba los labios con el dedo. '¿Ves? Esto es lo que tu padre nunca tuvo', le dije con voz ronca, saboreando aún su semen.