Jamie Jett folla a su hijastra rubia como castigo hasta dejarla mojada
Desde que llegó a la casa, Jamie Jett había notado cómo su hijastra rubia lo miraba de reojo, con esos ojos verdes llenos de deseo que prometían pecado. Por días, la tensión entre ellos se volvió insoportable, cada roce casual bajo la mesa, cada suspiro contenido mientras pasaban cerca en el pasillo, hasta que él decidió que ya no aguantaba más. La tomó del brazo y la empujó contra la pared, sus labios chupando los suyos con furia mientras sus manos agarraban ese culo firme de una estocada, metiendo los dedos hasta hacerla gemir. La rubia se dejó caer de rodillas, abriendo la boca para chupar esa polla dura como una puta hambrienta, tragándosela entera mientras las uñas de él arañaban su cabeza. Cuando la tiró al suelo, ella gritó al sentir cómo la empotraba en perrito, embistiéndola tan fuerte que las tetas rebotaban con cada choque. Las paredes retumbaron con sus gemidos, el sonido mojado de sus coños chocando, hasta que él se corrió sobre su espalda, dejando un charco caliente entre sus omóplatos. La blusa blanca que llevaba ahora estaba arrugada y manchada, prueba de cómo se habían descontrolado.