Rosa Vermelha te reta a aguantar su coño mojado
Te la estás comiendo como si no hubiera mañana, pero ella no se corre, solo te mira con esa sonrisa de puta que sabe que no vas a durar. Te agarra del pelo y te empuja más contra su coño, sintiendo cómo sus jugos te empapan la cara mientras gime como una perra en celo. ¿Crees que puedes aguantar? Ella te desafía, moviendo las caderas más rápido, frotando su clítoris contra tu lengua hasta que casi pierdes el control. Te la chupas con desesperación, pero ella solo se ríe, disfrutando cómo te retuerces bajo su poder. Sientes sus muslos apretarse contra tus orejas, su respiración acelerarse, pero justo cuando crees que va a estallar, se aparta y te mira con desprecio. '¿Eso es todo lo que tienes?', te dice, y te das cuenta de que la batalla apenas empieza. Te la comes con más fuerza, esta vez mordiendo un poco, y ella gruñe, pero no se corre. Solo te empuja hacia atrás y se levanta, dejando tu cara empapada y tu polla a punto de reventar. Se quita la tanga y se sienta sobre tu cara, ahogándote con su coño mientras te agarra de las pelotas. Gimes, pero ella no para, solo te monta como si fueras un juguete. Cuando por fin se corre, lo hace gritando, y tú te quedas jadeando, derrotado pero con la polla más dura que nunca. Ella se limpia con tu camisa y se va, dejándote ahí, humillado pero obsesionado.