Demian Serna le parte el culo a su hermanastra con la polla bien dura
Lunamielcita llevaba días mirándome con esos ojos de puta hambrienta, rozándose contra mí en la cocina, en el sofá, hasta que no aguanté más y la empujé contra la pared para meterle los dedos en el coño mojado mientras le susurraba que me iba a correr dentro de ella. La tensión entre nosotros era insoportable, con sus gemidos ahogados cada vez que me acercaba, hasta que por fin la tiré en la cama y le abrí las piernas para clavarle la polla hasta las pelotas mientras ella gritaba pidiendo más. Cada embestida hacía rebotar su culo gordo, sus tetas saltaban con cada movimiento, y cuando le metí los dedos en el culo al mismo tiempo, Lunamielcita se arqueó como una gata en celo, apretando los muslos alrededor de mi cintura. La volteé de golpe para empotrarla en cuatro patas, viendo cómo su coño chorreaba con cada golpe, hasta que le agarré el pelo y le dije que me iba a correr dentro, justo cuando ella empezó a temblar y a apretarme con su coño como si no quisiera que me saliera. En más de 10 minutos de escena, la dejé temblando, con la mente perdida en lo que acababa de pasar, sintiendo cómo mi leche le llenaba el coño mientras ella se preguntaba cuándo volvería a tenerme así de duro otra vez.