Chico universitario se corre la paja con pollón
El universitario llevaba días imaginando cómo se vería su verga palpitante bajo el bóxer ajustado mientras caminaba por el campus con esa sonrisa pícara que lo delataba. Hoy no pudo resistirse más, cerró la puerta de su cuarto con llave y se dejó caer sobre la cama con el torso sudoroso y la respiración entrecortada. Con una mano en su abdomen marcado, deslizó la otra bajo la cintura elástica de su ropa interior y sacó su gruesa verga circuncidada, brillante por el líquido preseminal que ya goteaba de la raja. Se lamió los labios al sentir el primer contacto de sus dedos en el prepucio, frotando con movimientos lentos y circulares que le arrancaban gruñidos profundos desde el fondo de la garganta. Cada vez que su mano bajaba, la cabeza de su polla rozaba su ombligo y le hacía soltar un gemido ahogado, con los muslos temblorosos de la anticipación del orgasmo. Apoyó los talones en el colchón y abrió las piernas para darse mejor acceso, dejando que su verga se erguiera como un poste, gruesa y venosa, apuntando directo al cielo raso mientras su otra mano se enredaba en su cabello corto y sudado. El sonido de sus huevos golpeando contra su trasero al masturbarse llenaba la habitación, mezclado con los resoplidos y los gruñidos que escapaban entre sus dientes apretados. No tardó en acelerar el ritmo, apretando la base con fuerza para no correrse demasiado rápido, pero el movimiento de su muñeca lo traicionó: la primera gota de leche espesa salió disparada y le salpicó el pecho esculpido, seguido por chorros gruesos y calientes que le resbalaron por los abdominales marcados hasta llegar a su ombligo. Se corrió tres veces seguidas, dejando manchas blancas por todo su torso, mientras su verga seguía vibrando con los últimos espasmos del orgasmo, goteando semen por todos lados. Se quedó jadeando, con las piernas temblorosas y el cuerpo temblando de placer, antes de limpiarse con el bóxer arrugado y sonreír satisfecho al ver cómo su leche brillaba bajo la luz del atardecer que entraba por la ventana.